Los aromas concentrados son la esencia saborizante que se añade a una base para crear e-líquido casero. Se dosifican en un porcentaje (habitualmente 8-20 %) sobre la base y son el corazón del sabor en la alquimia.
El surtido se organiza por familias: frutales, mentolados y frescos, postres y cremosos, tabaquiles y bebidas. Cubrir las familias principales con las marcas de referencia es lo que retiene al alquimista.
Producto pequeño, de alto margen y altísima rotación: el cliente DIY prueba sabores constantemente y vuelve a por más. Arrastra la venta de bases, moléculas y accesorios en el mismo pedido.











