Un claromizador es el atomizador comercial más común: depósito transparente con resistencias intercambiables de repuesto. Es listo para usar —solo hay que cambiar la resistencia cuando se agota— y cubre tanto vapeo MTL como sub-ohm según el modelo.
Desde el exfumador con claromizador MTL hasta el vapeador DTL con tanque sub-ohm. Es la opción sin mantenimiento frente a los reparables, ideal para la mayoría de clientes.
Cada claromizador fija la recompra de su resistencia específica: vender el tanque asegura el flujo recurrente de coils. Mantener los modelos populares y sus resistencias compatibles es clave para no perder esa recompra.











