Los líquidos para vapeo (o e-líquidos) son la mezcla que vaporiza un cigarrillo electrónico: una base de propilenglicol (PG) y glicerina vegetal (VG), aromas alimentarios y, de forma opcional, nicotina. Son el consumible recurrente del vapeo y, por tanto, el principal motor de recompra de una tienda especializada.
El surtido se organiza en grandes formatos: sales de nicotina (pod compacto, exfumador), nicotina de base libre (mod sub-ohm, vapeo DTL a baja concentración), líquidos sin nicotina (disfrute del sabor o final de la reducción) y los formatos de alquimia (shake & vape, longfill) para quien mezcla en casa. Tenerlos cubiertos evita que el cliente compre fuera.
A diferencia del hardware, que es una compra puntual, el líquido se agota cada pocos días y genera visitas repetidas. Un catálogo amplio de marcas y sabores con stock estable de los más vendidos es lo que hace que el cliente vuelva a tu tienda. Conviene mantener profundidad en los perfiles top (frutales, mentolados y postres) en cada intensidad.









