Nicotina en polvo al por mayor — el nicokit en sólido
Nicotina sólida que el cliente disuelve en el propio bote y usa como un nicokit. Ocupa una fracción del volumen, en tu estantería y en su receta. Para tiendas con clientela de alquimia: no es un artículo de iniciación.
Qué es la nicotina en polvo
Es un nicokit en sólido. El pack suele traer el polvo y su líquido de disolución: el cliente se lo añade al bote, agita y lo usa igual que un nicokit de toda la vida, echándolo a su base, a su aroma o a su longfill. Nunca es nicotina de base libre pura, porque la base libre es líquida a temperatura ambiente: lo que hay dentro es una sal de nicotina. Dos cosas que conviene tener claras en mostrador. La primera: el líquido de disolución no es el mismo en todas las marcas (unas traen agua destilada y otras un disolvente propio), así que conviene mirar qué incluye cada referencia, usar el que indique el fabricante y no sustituirlo por PG, VG ni aroma. La segunda, y es la buena: todas declaran su equivalencia en nicokits de 20 mg, aunque unas etiqueten en gramos y otras por niveles. Esa equivalencia es el idioma común y es el único dato que hace falta para atender al cliente.
El paso de disolución es obligatorio y no admite atajos: el polvo nunca se añade en seco al líquido, porque no se disuelve en frío en PG, en VG ni en el aroma. Se disuelve en el bote, se agita entre 30 y 60 segundos y se comprueba al trasluz que queda transparente y con el fondo limpio. Es nicotina concentrada: guantes, lejos de la cara, fuera del alcance de niños y mascotas, y si cae en la piel se lava de inmediato con agua y jabón. Ante un accidente, Instituto Nacional de Toxicología 91 562 04 20. Solo vendemos a profesionales del sector y a mayores de 18 años.
Cómo explicarla en mostrador
El único dato que hay que mirar es a cuántos nicokits equivale el bote. Esa equivalencia la declara el fabricante y es la que manda. El peso en gramos no sirve para calcular la nicotina, porque parte de ese peso es el ácido con el que la sal está formada: dos polvos que pesen lo mismo no tienen por qué dar los mismos miligramos.
A partir de ahí, la cuenta es la de siempre: un nicokit son 10 ml a 20 mg/ml, y esa carga se reparte en los mililitros de la mezcla terminada. Un bote equivalente a un nicokit, en una botella de 60 ml, deja el líquido en algo más de 3 mg/ml. Y un aviso que casi nadie da y que evita la queja más típica: los mililitros del disolvente cuentan dentro del volumen final, no se suman aparte.
Por qué tenerla en tu tienda
Se vende por el volumen. Al cliente le libera los mililitros que un nicokit líquido le mete en la receta, y eso en un longfill, donde el hueco escasea, es la diferencia entre poder subir el aroma o no. A ti te libera estantería y portes: la misma nicotina, en sólido, ocupa una fracción de lo que ocupan los botes de 10 ml a los que sustituye. Y sin disolver aguanta mejor el paso del tiempo que una nicotina líquida, lo que juega a favor de tu stock.
No sustituye al nicokit en el lineal: convive con él. El nicokit es para el que quiere echarlo y ya está; el polvo es el escalón siguiente, para quien ya calcula sus recetas. A quien empieza no se lo recomendamos, y conviene decirlo tal cual: para ese cliente, el nicokit con sales de nicotina sigue siendo la opción, porque no hay que disolver ni calcular nada.